Reglas fotográficas :: Mejore sus fotografías ::

      Con estos datos sobre cómo realizar fotografías pretendo que los aficionados a este arte mejoren sus trabajos fotográficos. No es exactamente un curso de fotografía puesto que no contemplo muchísimos aspectos que se deberían tener en cuenta a la hora de realizar fotografías. Aunque sí le aseguro que le servirán de mucha ayuda todas estas reglas que describo más adelante.

      Espero que todo lo que expongo más adelante le sea muy útil cuando se proponga realizar las fotografías que posteriormente le transportarán a esos momentos importantes de su vida que quedan capturados en las mismas.

Reglas básicas:: Muy importante a tener en cuenta. Le recomiendo recordarlas ::

Para hacer buenas fotos se deben aprender algunas reglas sencillas, válidas para cualquier máquina fotográfica.

  1. Asegurarnos que nuestra cámara esté cargada. Es un olvido más frecuente del que se pueda imaginar.
  2. Correr la película después de cada foto. Si tu máquina no es totalmente automática, tienes que correr la película después de cada foto. La doble exposición puede causar efectos interesantes, pero en general suelen ser aquellos que no deseamos.
  3. Sujetar bien la cámara o colocarla sobre un soporte fijo. Mantén la cámara con firmeza, y aprieta el disparador.
  4. Colocarse a una distancia prudencial del modelo. Nunca menos de dos metros. La mayoría de las cámaras de cajón o de óptica simplificada no pueden trabajar a distancias inferiores a esa, sin una lente auxiliar. Respetar pues, la distancia mínima.
  5. Fijar tu motivo si este es inmóvil. Una velocidad de obturación de 1/50 de segundo no es capaz de fijar un movimiento, a menos que el motivo esté bastante alejado. Cuanto más cerca esté el modelo, menos deberá moverse. Si quieres hacer la foto de una persona, no puede exigir de ella que se convierta en un bloque de piedra. No le adviertas; espera a que se relaje y sólo entonces aprieta el disparador.
  6. Fotografiar de espaldas al sol. Estando al sol deja que los rayos solares caigan sobre el sujeto, pero no sobre la cámara. El sol debe estar a tu espalda y no muy alto en el horizonte.
  7. Los mejores retratos de exterior se consiguen fotografiando en la sombra. La luz solar produce sombras demasiado duras. Para los retratos tienen que colocarse, a la sombra, al lado norte de un edificio, pero bajo un cielo despejado.

Exposición:: Exposición y fotómetros ::

En términos fotográficos es el producto de la intensidad luminosa por el tiempo durante en que la luz actúa. En términos prácticos la abertura controla la intensidad y la velocidad de obturación el tiempo.

También se puede definir como la cantidad de luz que llega a la película controlada por la abertura y el obturador.

Actualmente la determinar la adecuada exposición viene facilitada por los dispositivos automáticos que posee la cámara, el principal de ellos es el exposímetro o fotómetro.

La intensidad de la luz reflejada por el mundo que nos rodea varía enormemente. En un día soleado, la intensidad lumínica puede ser varios cientos de veces superior fuera que dentro de casa. Nuestros ojos se ajustan velozmente a dichos cambios, pero la película no es tan versátil.

Necesita una cantidad precisa de luz para formar una buena imagen. Para obtener una fotografía correctamente expuesta, se debe controlar la luz que entra a la cámara, primero midiendo la luminosidad de la escena y ajustando la abertura y la velocidad hasta que la cantidad de luz que incide sobre la película corresponda a la sensibilidad de ésta.

Fotómetros


Técnicamente el fotómetro mide la cantidad de luz que incide o es reflejada por el sujeto, dando así las combinaciones correctas de diafragma y velocidad para lograr la fotografía perfecta. Muchas cámaras actualmente viene con un fotómetro incorporado cuya información se puede ver fácilmente en el visor.

Se tiene que tener en consideración que el fotómetro de la cámara puede también equivocarse cuando se enfrente a escenas muy contrastadas o con temas mucho más claros o oscuros de lo normal. Artísticamente su error puede consistir en no avisar cuando debe reducir la exposición para conseguir una silueta o una atmósfera de tristeza o aumentarla para darle vivacidad a los colores. Incluso los mejores exposímetros carecen de gusto artístico.

Los errores de exposición aparecen más evidentes en las diapositivas. A diferencia de las copias positivas, no pasan por una fase de positivado en la que puedan compensarse.

¿Qué combinación de diafragma y velocidad debemos escoger? La decisión tendrá que basarse de acuerdo a cuatro posibles condiciones: velocidad rápida para "congelar" la acción o evitar los movimientos de la cámara, velocidad lenta para difuminar la imagen, abertura de diafragma pequeña para aumentar la profundidad de campo y abertura grande para enfocar selectivamente (primeros planos).

Las escalas de velocidad y diafragma están graduadas de forma que cada valor da el doble de exposición que es el valor inmediato inferior y la mitad de inmediato superior. Pasar de f/8 a f/5,6 , significa doblar la cantidad de luz, lo mismo que pasar de 250 a 125 de velocidad.

La exposición que se da a la película puede ser calificada como:

  • Subexposición: Que quiere decir que no llega suficiente luz a la película. Las altas luces pierden brillantez y las sombras pierden detalle.
  • Exposición correcta: Con una exposición correcta, llega a la película suficiente luz para mostrar los detalles, no sólo de las sombras sino también de las altas luces.
  • Sobreexposición: Se llama así cuando llega demasiada luz a la película. Los detalles de las zonas brillantes se pierden y las sombras quedan demasiado brillantes. Cuando uno no esta seguro de la exposición correcta que se debe dar a una fotografía se debe recurrir a las exposiciones escalonadas.
  • Exposiciones escalonadas: Consiste en tomar fotografías adicionales con un diafragma menos y más de exposición de lo recomendado por el exposímetro. Por ejemplo si su fotómetro marca una combinación de f/5.6 y 250 de velocidad, tome una fotografía con f/4 y 250 y otra con f/8 y 250 (en este caso la velocidad permanece constante tiene prioridad, puede ser una toma de congelamiento por ejemplo) o f/5.6 y 125 de velocidad y otra con f/5.6 y 500 (en este otro caso el diafragma aparece constante, puede ser por ejemplo para una fotografía de un paisaje para tener una adecuada profundidad de campo).

Tipos de fotómetros



Existen innumerables tipos de fotómetros, pero básicamente hay dos grandes familias: los incorporados a las cámaras y las manuales.

Los fotómetros incorporados a las cámaras son los que hacen la medición de luz para ajustar la velocidad en unos casos a la abertura a una velocidad predeterminada por el fotógrafo.

Los fotómetros manuales puede ser, de acuerdo a la fuente de energía que utilicen para medir la luz, de selenio o de sulfuro de cadmio.

El de selenio que fueron los primeros en ser utilizados, es poco sensible cuando la iluminación es bastante escasa, no necesita batería pues la celda de selenio convierte la luz en energía y ésta mueve una aguja que indica la cantidad de luz existentes.

Los de sulfuro de cadmio tienen como fuente de energía una pequeña batería, que alimenta la celda y el galvanómetro que mueve la aguja indicadora. Estos son mucho más sensibles que el de selenio.

Para su utilización, lo primero que debe hacer es seleccionar en el fotómetro la sensibilidad de la película que tiene en la cámara. Después dirija el fotómetro hacia el objeto que desea retratar. Una vez que la aguja se estabilice en un número, ese será el factor.

Este factor está reflejado en un círculo con otros factores; lleve una flecha que debe tener como indicador el fotómetro, hasta el número que le indicara en la medición.

Después de realizar esto usted verá que quedan en la parte contraria de donde localizo el factor, una escala. En esta escala hay en una sección las diferentes velocidades que pueden que pueden utilizarse en una cámara, y en la otra escala, inmediatamente a ella, las diferentes aberturas que pueden utilizarse en el objetivo. Escoja la velocidad de que desee, y busque la abertura que debe utilizar; o escoja la abertura que desee y busque la velocidad que le corresponda. Los números de la abertura y la velocidad quedarán uno encima de otro, por lo que no puede equivocarse.


Fotómetros incorporados



Las cámaras con fotómetros incorporados son de gran utilidad pero no esta demás tener siempre a la mano un fotómetro manual para casos difíciles de determinar.

Las cámaras con este tipo de fotómetro utilizan diversos sistemas para medir la luz reflejada. Algunos dan la medida de luz leyendo todo el encuadre y dan la exposición media de toda la escena.

Otros dan una lectura de la luz predominante en el centro del encuadre, cuya luminosidad determina solamente el 70% de la exposición, y el resto queda determinado por otras zonas.

Fotómetros de medición puntual

Son fotómetros que poseen como característica el hecho de poder medir la cantidad de luz en zonas cercanas, como en un retrato o lejanas para cuando el sujeto esta muy lejos del fotómetro.


Situaciones contrastadas



Cuando en una escena, la luz existente originé contrastes marcados, las luces deben medirse cuidadosamente. Para determinar la exposición en estos casos, es necesario decidir la parte de la escena que se desea captar. Es decir la medida para el motivo principal es la que se debe elegir. Por ejemplo, si un sujeto tiene un fondo muy luminosos se debe medir la exposición para el sujeto que es el que nos interesa, el fondo saldrá sobreexpuesto, pero el sujeto estará bien expuesto.



Cámaras digitales:: Las nuevas tecnologías al servicio de la fotografía ::

La fotografía digital se ha desarrollado de una forma gigantesca en los últimos cinco años, que como resultado da una diversidad de cámaras que invaden el mercado estos días.

Para los usuarios resulta muy conveniente tener una cámara inteligente en las manos capaz de tomar decisiones fotográficas certeras y producir fotos instantáneas.

Pero lo realmente conveniente es que una sola tarjeta universal reemplaza para siempre y de una sola vez a los típicos 'rollos' y el a veces engorroso proceso de revelado.

Con sólo descargar las fotos en el disco duro del ordenador esta tarjeta queda lista para ser usada cuentas veces se desee.

Pero eso no es todo. La computadora permite también infinitas posibilidades de transformación con programas como el popular 'Photoshop', 'Fireworks' o 'Paint Shop Pro', en el que, sin gastar más dinero, las fotos se pueden ampliar, alterar, montar y hasta distribuir por correo electrónico.

Sin embargo, docenas de modelos y marcas de cámaras digitales no facilitan la tarea a la hora de elegir la más adecuada a las necesidades de cada aficionado. Por ello hay que tomar en cuenta lo siguiente:

La importancia del píxel



Las cámaras digitales llevan pequeños chips que convierten las imágenes en fotos. La calidad de la imagen se mide en unidades llamadas píxeles, equivalentes a puntos en una fotografía tradicional.

Por tanto cuantos más píxeles, más definición o detalle tendrá una fotografía digital.

Para ampliaciones pequeñas será suficiente una cámara que capture alrededor de 1 megapixel; si lo que se necesitan son ampliaciones de medio tamaño, servirían los modelos de 2.1 megapixels, y para ampliaciones grandes en papel, se requerirían modelos de 3.1 megapixels hacia arriba.

El 'zoom óptico' y el 'zoom digital', son otra seducción de estas cámaras que podrían confundir al comprador.

La mayoría de las cámaras tienen ambos, y mientras que el zoom óptico acerca los objetos distantes, el zoom digital permite verlos de mayor tamaño en el visor.

En cuanto a los menús, deben de ser fáciles de acceder y fáciles de entender.


Unos ejemplos



Como ejemplo de un modelo intermedio se puede citar la 'Canon PowerShot S30', con una resolución de 3.2 megapixels, que produce fotos digitales de gran resolución, ricos colores y un cuidadoso balance de luces y sombras.

Además, pesa poco, es fácil de llevar y de utilizar, y los menús que aparecen en una pequeña pantalla de cristal líquido son fáciles de entender y de operar. Esta cámara cuesta unos 600 dólares.


En tanto para presupuestos un poco más bajos se puede encontrar la cámara digital 'Nikon Coolpix 775', que tiene una definición de 2.1 megapixels, y da muy buen resultado produciendo fotos con colores proporcionados y reales.

Tiene un zoom óptico de 3X, es decir, amplía tres veces los objetos, y posee un menú con dos docenas de opciones. La cámara cuesta unos 400 dólares.

Un poco más barata, unos 360 dólares la 'DX 3600' de Kodak, que tiene un zoom óptico de 2X, es fácil de usar y produce fotografías con la luz correcta y riqueza de colores.

La cámara tiene un accesorio para recargar la batería y otro para transferir con rapidez las imágenes a la computadora y poder ser editadas.

Otra buena opción para aquellos que deseen hacer fotos sin muchas pretensiones de pixels y menús, es la cámara 'Polaroid PhotoMax', que resulta no sólo a la medida, sino mucho más asequible.

Por sólo 70 dólares la PhotoMax hace razonablemente buenas fotos digitales con 1 megapixel de definición, suficiente para poder enviarlas por correo electrónico o ponerlas en una página de Internet.


La fotografía y la imagen:: Detalles e historia ::

La fotografía


Es un procedimiento técnico que permite captar imágenes permanentes de la realidad. Se basa en la fotosensibilidad de ciertos materiales y es factible gracias al mecanismo de una máquina, la cámara fotográfica, que permite impresionar un material fotosensible recubierto con una capa especial llamada emulsión fotográfica.

Esta técnica, pese a su modernidad, tiene ya unos orígenes remotos. Fue Nicephore Niepce el primero que logró, en 1827, fotografiar objetos corporales en la cámara oscura. Utilizó para ello betún de Judea como capa sensible y eran necesarios tiempos de exposición de hasta ocho horas para impresionar la imagen de un paisaje.

Nuevas investigaciones por parte de Daguerre dieron como resultado la invención del Daguerrotipo (1838). En Gran Bretaña, Talbot (1839) consiguió fabricar papeles sensibles impregnados de sal marina y nitrato de plata. Aparecieron más adelante las placas de cristales y, con el empleo de la gelatina, se prepararon las primeras emulsiones.

El proceso comienza, cuando el objetivo enfoca la imagen que se desea captar, mientras las aberturas del diafragma y el tiempo de exposición determinan la cantidad de luz que sensibilizará la emulsión. La imagen quedará definitivamente fijada en el momento de accionar el disparador. El resultado final recibe el nombre de negativo y es una reproducción en la que están invertidos los valores tonales. Haciendo pasar un haz de luz blanca a través del negativo, se consigue volver a invertir los valores tonales, obteniendo así una imagen que refleja fielmente la realidad. Esta segunda inversión tonal se realiza sobre una superficie opaca, generalmente papel, recubierto también con una emulsión fotosensible. Así se obtiene la fotografía propiamente dicha, llamada positivo o copia. El proceso, mediante el cual se pasa el negativo al positivo, se denomina positivado o copiado.

La imagen fotográfica


La cámara fotográfica fija una imagen permanente en un rectángulo. Esto quiere decir que la fotografía reproduce el mundo natural, pero no con toda exactitud, es decir, no exactamente como lo capta el ojo humano. Este es mucho más versátil y flexible. La cámara, en cambio, es más concreta y estática. El ojo puede pasar instantáneamente desde una visión de conjunto hasta el más pequeño detalle.

La cámara, por el contrario, fija una imagen en su totalidad, con todos sus detalles. Por eso, el primer paso creativo que hay que dar para tomar una buena fotografía es escoger el tema, o lo que es lo mismo, encuadrar los elementos que registrará la película y que configuran el mensaje fotográfico.

En este sentido, conviene tener en cuenta que cualquier situación ofrece una gama de posibilidades, desde la visión panorámica hasta el primer plano o el detalle.

Luz y composición


La composición es, junto con la luz, el elemento fundamental de la fotografía. Requiere una distribución sugestiva y armoniosa de los distintos elementos que aparecen en la imagen y se logra mediante el proceso de reflexión que conduce a interrogarse sobre cuál es el formato más adecuado (vertical u horizontal); cuál es el mejor ángulo de toma (alto, bajo o medio; general o particular; de frente o de costado); cuál es la situación idónea para el tema principal (centrado, ladeado, alto o bajo); cuál es la profundidad más adecuada al tema. Todo esto es una forma de crear imágenes eficaces.

La toma consiste en utilizar líneas y colores para formar composiciones bellas. Las graduaciones o los contrastes tonales, las líneas convergentes y las líneas de fuerzas se pueden utilizar con gran éxito a fin de equilibrar y dinamizar la imagen.

Las caras de la fotografía


Habitualmente, las fotografías reproducen figuras humanas, paisajes naturales o urbanos, animales o plantas y escenas o aspectos de la vida cotidiana. Hacer buenas fotografías de personas supone saber reflejar la personalidad del modelo concretadas en una situación particular. Es preciso captar, por ejemplo, una actitud concreta (una sonrisa, una postura), una actividad determinada (el trabajo, un juego, un deporte) alguna peculiaridad (las arrugas de un viejo, la tristeza o la alegría de un rostro), todo ello teniendo en cuenta las normas sobre el encuadre, la composición y la luz que son imprescindibles siempre para obtener una fotografía de alta calidad.